En el fútbol la buena suerte siempre está presente. Desde el tiro hecho sin ganas que termina en un gol histórico hasta un árbitro que no ve, siempre hay jugadas en las que el destino intercede. Ese desenlace abierto es, justamente, lo que lo hace tan emocionante.
Si bien en estos casos tiene un papel más serio que en los sitios de entretenimiento con bono de depósito disponible en casino con licencia, la suerte es caprichosa y juega sus cartas.
Ahora bien, también existe la mala suerte y con sus tentáculos tuerce resultados, jugadas e incluso el estado físico de los jugadores. Aquí se han recopilado algunos casos de jugadores que, pese a haber hecho todo para evitarlo, terminaron con lesiones que marcaron el ritmo de sus carreras.
También hemos relevado qué hacen los deportistas al momento de enfrentarlas, ya que muchos de estos casos son una lección de mentalidad y fortaleza.
Olmo y las lesiones que tienen a maltraer al F.C. Barcelona
En el Barcelona F.C. no pueden entender la situación de Dani Olmo. Fuentes del club aseguran que «se cuida en todo» y que trabaja como un profesional. El futbolista sufrió un desgarro en el sóleo, una zona con recuperación incierta.
Durante la temporada 2024/25, sufrió tres lesiones que afectaron su continuidad en el club catalán, siendo la primera una lesión muscular en septiembre (32 días de baja), una sobrecarga en enero (19 días) y, finalmente, una lesión en el aductor en marzo (20 días). En total, estuvo fuera de los campos más de dos meses.
El desgarro se suma a una «plaga» de lesiones en el equipo de Hansi Flick que, al momento de la redacción de este artículo, tiene 15 jugadores en la enfermería.
La garra de Maradona frente a un tobillo hinchado
Diego Maradona jugó el Mundial de Italia 1990, con un tobillo izquierdo gravemente lesionado tras un golpe en el partido contra Rumania, por la fase de grupos.
A pesar del dolor, que luego describió como «el apretón de una tenaza», y de la recomendación médica de no continuar, el argentino decidió infiltrarse para seguir en competencia.
Recibía inyecciones de analgésicos antes de los partidos, incluyendo el crucial duelo ante Brasil, para poder mantenerse en pie y defender la camiseta. El tobillo estaba tan inflamado que la hinchazón fue captada por las cámaras de video y quedó plasmada en fotografías.
Más allá de lo acertado (o no) de la decisión, o del debate sobre si un futbolista debe poner un torneo como el Mundial por encima de su salud, el episodio reforzó la idea del “Maradona guerrero”, capaz de soportar lo insoportable por orgullo y compromiso.
Ronaldo Nazário, un tipo duro (también con sus rodillas)
Entre 1999 y 2000, Ronaldo Nazário vivió uno de los capítulos más duros en la historia del fútbol moderno. En noviembre de 1999, durante un partido contra el Lecce, el delantero brasileño del Inter de Milán se rompió el tendón rotuliano de la rodilla derecha. La lesión, inicialmente subestimada, resultó gravísima y lo obligó a pasar por quirófano en París.
Después de una larga recuperación, volvió a las canchas en abril de 2000, en la final de la Coppa Italia frente a la Lazio. Sin embargo, apenas transcurridos unos minutos de su regreso, sufrió una rotura total del mismo tendón.
Ver al “Fenómeno” retorciéndose de dolor en el césped es una escena grabada en la memoria de muchos futboleros alrededor del mundo. De hecho, en ese momento se creía que su carrera había terminado.
Las secuelas fueron profundas. Estuvo más de un año sin jugar y perdió parte de la explosividad y el regate que lo habían convertido en un jugador imparable.
Sin embargo, resurgió como un fénix y volvió a formar parte del combinado brasileño para el Mundial de 2002, donde se consagró campeón y máximo goleador con ocho tantos. Fue la última vez que el equipo salió campeón en esa competición.
La lección de mentalidad de Fernando Gago frente a sus 23 lesiones
Fernando Gago atravesó un calvario físico a lo largo de su carrera como futbolista profesional. En total sufrió 23 lesiones que lo mantuvieron fuera de las canchas más de 1.300 días, el equivalente a tres años y medio.
Entre las más graves estuvieron las roturas repetidas del tendón de Aquiles y los ligamentos cruzados en ambas piernas, que aceleraron su retiro a los 34 años. Desde 2015, las lesiones se volvieron recurrentes: se rompió dos veces el tendón en menos de un año y, en 2017, los ligamentos de la rodilla derecha jugando para la Selección Argentina.
A pesar de los episodios dolorosos y mediáticos, Gago nunca perdió su resiliencia y enseñó que lo importante no es caerse, sino levantarse.
En 2022, ya como entrenador de Racing, aseguró que bajo su óptica las lesiones “no fueron mala suerte, porque me ayudaron a crecer”. Esa frase sintetiza su mentalidad y su capacidad de transformar el dolor en aprendizaje.











































Hola,
¿Cambiaríais a Nico Gonzalez (mío) por Kubo? Juego LaLigaFantasy.
¡Gracias!
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Buenas, vender de frutos para clausular rafa mir o hugo duro? Puntuacion sofascore. Gracias
Hola!, solo me puedo quedar con un parche: Karrikaburu o Vesga?. En sofa. Muchas gracias por vuestro tiempo. Un abrazo
Karrika