Diego Pablo Simeone ha comparecido en rueda de prensa para analizar el partido entre Villarreal CF y Atlético de Madrid de la jornada 38 de LaLiga EA Sports.
El tercer puesto, el gran objetivo del cierre
Simeone no escondió la prioridad para esta última jornada. «Es un partido importante para terminar mejor en Liga de lo que estuvimos a lo largo de la temporada«, afirmó, dejando claro que el tercer puesto es la meta. El Cholo pidió «conciencia» para conseguirlo y terminar lo más arriba posible.
El entrenador también avisó del contexto emocional del rival: el Villarreal despide a Marcelino y Daniel Parejo, lo que puede traducirse en un partido con extra de motivación en La Cerámica.
Obed Vargas y la dificultad de adaptarse al Atlético
Uno de los focos de la rueda de prensa fue Obed Vargas. Simeone valoró el proceso de adaptación del centrocampista, recordando que no es sencillo encajar en el sistema rojiblanco. «No es simple la adaptación al Atlético para un jugador de aquí, así que menos para uno que viene de fuera«, explicó.
Aun así, el mensaje fue positivo: «Vino con ganas, dispuesto a crecer y evolucionar, queriendo escuchar, se le ve predispuesto siempre y tratando de seguir la línea del equipo«.
Desconectar y la gestión del grupo de Simeone
En un tono más reflexivo, Simeone se identificó con unas declaraciones recientes de Pep Guardiola sobre el desgaste de la temporada. «Jugar cada tres días, la gestión del grupo… es una bola que no para«, reconoció. Admitió que ha sido una campaña larga en la que el equipo «compitió muy bien» y expresó su deseo de que la próxima sea aún mejor.
El futuro: equilibrio defensivo como prioridad para Simeone
De cara al próximo curso, Simeone fue claro sobre dónde debe mejorar el equipo. «En la parte ofensiva hemos evolucionado mucho, a pesar de las críticas el equipo ataca bien, así que necesitamos mejorar en lo defensivo«, señaló, poniendo al Arsenal como ejemplo de equilibrio.
Sobre una posible gran inversión de Apollo que acerque al club a los grandes, el técnico fue tajante: «No, no lo creo«. Y reivindicó su filosofía: «Esto va de jugadores, no de entrenadores. Y a mejores jugadores, mejores son los entrenadores«.












































