El Seleccionador de Inglaterra, Thomas Tuchel, ha comparecido en sala de prensa, previa al partido que mide al combinado inglés con México en el Estadio Azteca. Un duelo correspondiente a los Octavos de Final del Mundial 2026.
A pocas horas de que los británicos se midan a la anfitriona, el técnico ha dejado varias claves. Ha analizado el estado de sus laterales Jarrel Quansah y Reece James, así como el partido ante México y cómo combatir la altitud y un estadio que estará en su contra.
El lateral derecho, un rompecabezas físico
Tuchel abrió la rueda de prensa hablando sobre el estado de sus laterales diestros. El seleccionador del conjunto inglés tiene a Reece James lesionado y, hasta este sábado, sin entrenar, mientras que Jarrel Quansah acabó tocado ante RD Congo. Se ha pronunciado sobre el estado de ambos futbolistas.
«Jarrel ha entrenado y está completamente disponible. Puede que Reece sea una opción partiendo desde el banquillo, pero necesitamos que los médicos hagan una última evaluación y den su opinión médica».
La altitud del Estadio Azteca
Uno de los principales condicionantes que tendrá la Selección de Inglaterra será el jugar en el Estadio Azteca. No solo serán claros visitantes, sino que, en el estadio con mayor elevación de todo el campeonato, y uno de los que más tienen de todo el Mundo, podrían tener algún problema en lo físico. Tuchel lo descartó en sala de prensa.
«Lo notamos. Llevo todo el día con un ligero dolor de cabeza y tampoco he podido dormir, pero no es nada con lo no podamos lidiar o adaptarnos. Creo que los jugadores sufrieron en los primeros minutos del entrenamiento, pero a medida que pasaba el tiempo, fuimos encontrándonos mejor. No nos podemos adaptar físicamente, es imposible. Que México sea tan fuerte en casa no es coincidencia, salen con agresividad a aprovechar esa ventaja. Sufriremos en los 15 o 20 primeros minutos, pero una vez pasado eso, tendremos oportunidades».
Un partido en México contra una de las anfitrionas
Pero no solo tendrá que combatir la altitud el combinado británico. También jugarán en el Estadio Azteca de visitante, algo que les hará tener todo el estadio en su contra. Tuchel no se ha mostrado preocupado por esto, alabando, hasta ahora, la actitud de los ciudadanos.
«Será un partido emocional y en el que apoyarán a su país. No espero hostilidad. Hasta ahora, todos han sido respetuosos. Pocos estadios pueden crear esta atmósfera, te hace sentirte vivo. No hemos tenido problemas de seguridad, la FIFA ha reforzado el hotel. No voy a crear problemas que no existen. Respetamos a todo el mundo y esperamos que nos respeten».


















